Arrancamos 2018 con aumentos en los precios de las tortillas y la gasolina, dos indicadores de suma importancia en este país por lo que cada uno de estos elementos representan para la economía familiar. Sin embargo esto es apenas el inicio de lo que podría ser un año con graves problemas de corte económico.
Los expertos –según el diario El Universal- están vaticinando que este arranque de año será aún más difícil que el de 2017 debido a los factores políticos y económicos en el horizonte:
- Las elecciones de 2018
- La renegociación del TLCAN
- El impacto de la reforma impositiva en estados Unidos
Este 2018 ya fue calificado como el año de los “desenlaces” ya que estos tres temas, que en el anterior desataron expectativa, finalmente tendrán un final; para bien o para mal, tendrán una conclusión.
Por su parte la renegociación del Tratado de Libre Comercio, en caso de fracasar, tendría repercusiones sobre el tipo de cambio y los mercados financieros. El fracaso de éste afectaría de manera radical nuestra economía, la relación con Estados Unidos y nuestras perspectivas monetarias en al menos una década.
El asunto de los impuestos en Estados Unidos podría resultar en una alteración del flujo de inversiones que podrían dejar los planes trazados para México en búsqueda de mejores oportunidades en el vecino país, es decir, una disminución de inversión extranjera.
Finalmente, las elecciones podrían dejar en Los Pinos a un ganador que trataría de redirigir el rumbo económico mexicano y por ende, trastocar los equilibrios tanto en los tratados comerciales existentes como en inversiones y confianzas en el mercado local.
Hay que estar preparados ya que en este 2018 una combinación de factores externos e internos podría desembocar en una grave crisis.