Este es un fenómeno que, aunque no es exclusivo de Internet, es ahí donde se ha transformado en un auténtico peligro: las noticias falsas.
Los tabloides -sobre todo en Estados Unidos y la Gran Bretaña- son conocidos por encabezados mentirosos y escandalosos donde afirman cosas que van de lo extraño a lo ridículo. Desde verdes marcianos capturados por el gobierno hasta estrellas pop que fingen su muerte para escapar de la fama.
En las páginas de estos todo es posible ya que están a la caza de lectores desprevenidos.
Desafortunadamente este fenómeno no tardó en transformarse en plaga dentro de Internet.
Por supuesto que es muy fácil caer en sitios con noticias estrambóticas del mismo nivel que los susodichos tabloides. El problema radica en el “grado” de la mentira. En la forma en que muchos editores manejan la verdad -o partes de ésta- para atraer lectores a su causa.
Aquí estamos hablando más allá del clic monetizado, del visitante que genera una ganancia económica. En estos casos lo que está en juego es un puesto político, la desestabilización de un gobierno o el avance de una ideología.
Pongamos un ejemplo de este tipo de mentiras:
Todos nos enteramos que una niña de primaria corrigió al Secretario de Educación, Aurelio Nuño, cuando no pronunció de manera correcta la palabra “leer”. La noticia viajó a la velocidad de la luz, todo México se enteró del tema y vio las imágenes del evento.
Hasta ahí todo bien.
El problema se dio, poco después de la publicación original, con una nota -publicada en un sitio prácticamente desconocido- que afirmaba que la niña había sido suspendida de la escuela debido a la corrección que hizo al político.
Si la nota anterior levantó interés, esta causó histeria causando las consabidas reacciones. Aunque poco después la propia Secretaría de Educación Pública salió a decir que no se había suspendido a nadie, el daño ya estaba hecho.
Mucha gente se quedó con la percepción de que la niña había sido suspendida por su atrevimiento.
Ese es precisamente el tipo de noticias que quieren combatir en las redes sociales; noticias que inventan mentiras -que parecen reales- para así generar una reacción por parte del público. En este caso fue el de desprestigiar a un posible contendiente por la candidatura de 2018.
Sin embargo, más allá de un caso muy local, lo que verdaderamente incitó esta reacción fue la reciente elección en Estados Unidos. Aquí el caso fue cuando muchos sitios de poco prestigio y reconocimiento comenzaron a publicar notas escandalosas relativas a Hillary Clinton así como al régimen de Barack Obama.
Supuestas alianzas con radicales islámicos, alegatos de traición y de entrega de poder a “fuerzas” extranjeras, la represión de blancos y cristianos en aras de dar poder a otros grupos, escándalos sexuales… Un largo etcétera de temas que asustan a los votantes, sobre todo si estos son blancos, cristianos y… un poco ignorantes e incapaces de contrastar una noticia de ese calibre.
Existe el clamor, en ciertos medios especializados, que esta fue una parte muy importante de la maquinaria que llevó a Donald Trump al poder.
El caso es que -finalmente- Facebook va a comenzar a restarle presencia a este tipo de notas. Evitar que estas aparezcan en la parte superior y que queden ubicadas como si fueran muy importantes.
Aunque desde esta perspectiva parece el consabido “tapar el pozo” luego de la tragedia, por algo se empieza.
Esperemos ver, en un futuro, más información real y seria en vez de amarillismo y mentiras diseñadas para confundir y sacar adelante una agenda particular.