Este parece ser un tema cíclico.
Durante el año nadie se acuerda de los anuncios espectaculares de la ciudad, los tenemos presentes pero nos “acostumbramos” a ellos.
Pero basta que ocurra un fenómeno climático como el de esta semana, para que las autoridades -luego de la presión social- se manifiesten a favor de hacer una regularización.
Es una especie de cuento de nunca acabar y que, desafortunadamente nunca se culmina.
Pero, ¿Qué ocurre si nos cae un espectacular, digamos, en el auto?
Según un reportaje presentado por CNN Expansión, la realidad es muy triste: Todos los espectaculares -al menos en teoría- requieren de un seguro de responsabilidad civil.
Sin embargo las aseguradoras en estos casos se esconden detrás de una clausula que los exime de toda responsabilidad si los daños fueron causados por fenómenos naturales. Para hacer efectivo dicho seguro es necesario que un peritaje, realizado por el gobierno de la ciudad, determine que el anunció cayó porque estaba mal puesto.
Aquí, recomienda la publicación, hay que revisar también el propio seguro ya que, en la mayoría de los casos, incluye cobertura para este tipo de accidentes.
Cuándo se trata de árboles la situación es diferente: en caso de que el daño sea causado dentro de una vía primaria será el Gobierno de la Ciudad de México el encargado de pagar (y recoger los escombros) mientras que si es en vías secundarias, el responsable de pagar es la delegación respectiva.