No es ninguna novedad decir que algún grupo de profesionales, en este caso integrantes del mundillo del cine holliwoodense, aprovechen un evento de proyección internacional para hacer una declaración política.
Esta vez fue la entrega de los premios Oscar, sin embargo este tipo de manifestaciones se ha visto en muchos medios, en muchas instancias y a lo largo de los años. Desde la entrega de los Premios Nobel (proporciones guardadas) hasta los Grammy; organizadores y premiados han aprovechado esos momentos para hacer su propia declaración en aras de su agenda.
Este año la mesa estaba servida para Hollywood, un bastión relativamente liberal, librepensador y políticamente correcto, para dar a conocer su posición respecto al recién instalado gobierno de Washington.
Nunca antes, desde 1929, se habían visto unos premios en los que tantos participantes de origen africano ganaran la estatuilla; destaca Mahershala Ali que no sólo es de raza negra si no también profesa la religión del islam.
¿Así o más claro?
Lo curioso es que aún no tenemos reacciones a través de redes sociales.