La guerra en redes sociales ante las próximas elecciones está alcanzando niveles de mercado sobre ruedas a una velocidad sorprendente (apenas estamos en noviembre).
Por supuesto, la gran mayoría de estas “voces” son bots o personalidades falsas creadas para así apoyar o denostar una causa. Prácticamente todos los participantes de la carrera electoral presidencial cuentan con ejércitos virtuales de estas seudopersonalidades para atacar al enemigo y apoyar la causa propia.
Hay que ser muy cuidadosos de lo que se lee en Facebook sobre todo porque mucho cae en la categoría de noticias falsas o que contienen verdades a medias. Estamos en una época en que la que los creadores de rumores tienen trabajos que pagan bien.
Las redes sociales son espacios que han escapado, hasta el momento, de la dura legislación electoral de nuestro país y esto es un grave problema ya que es precisamente nuestra nación una de las que más presencia tiene en Facebook.
Diariamente son miles de personas las que recorren sus timelines y es desde estas donde esa gran mayoría se “informa”. Por ello es importante –una vez más- recalcar la importancia de aprender a detectar las noticias falsas y para ello basta un poco de sentido común.
Siempre hay que revisar el origen de la nota, ¿es un medio fidedigno o es una fuente desconocida?
Si sospechamos que una nota es falsa lo mejor que podemos hacer es revisar los sitios noticiososos de confianza (diarios y revistas de circulación nacional) y, aunque sean de alguna tendencia determinada, por lo general mantienen una seriedad a la hora de publicar notas; confirman fuentes y orígenes.
Viene una época en que vamos a ver de todo en redes sociales. Algunos partidos y políticos van a tratar de aprovechar la falta de leyes y la gran apertura de las redes para así enviar mensajes falsos o exagerados. Corresponde a nosotros, los ciudadanos, evitar que estos hagan el daño que pretenden los emisores.