Son 710 hectáreas al noreste del centro de la ciudad. 710 hectáreas que muy pronto, cosa de cuatro años, quedarán “libres” y se transformarán en una auténtica manzana de la discordia.
Estamos hablando de los terrenos que hoy ocupa el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y que quedarán desocupados luego de que se inaugure la nueva terminal aérea en 2020.
Al día de hoy, al menos en teoría, esos terrenos son de propiedad federal sin embargo, según argumenta el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, en el momento en que el aeropuerto deje de operar estas pasarán a la juridicción de la flamante “Ciudad de México”.
La situación aquí es que esos terrenos tienen un gran valor debido a su ubicación y su extensión. El sueño de cualquier desarrollador tanto de vivienda como de locales comerciales.
Por supuesto que la instancia que termine con el control de los terrenos tendrá una gran proyección para transformar la zona en un auténtico polo de desarrollo mediante un proyecto incluyente que beneficie a todos (incluyendo a los ciudadanos de “a pie”): áreas verdes, zonas de esparcimiento, vivienda, oficinas… y un larguísimo etcétera que muy bien cabe en esa cantidad de terreno.
Es por ello que la “lucha” entre la ciudad y la federación en torno a los terrenos del actual aeropuerto promete ser muy agresiva y cerrada ya que, quien los gane, tendrá la oportunidad de realizar un estamento político y social de una proyección que no hemos visto en décadas en esta ciudad.
Mientras esto ocurre las opiniones están muy divididas… ¿Qué es lo que se debe de hacer con estos terrenos?
Es pregunta…
Fotografía de Google Maps