cefereso-9-ciudad-juarezUna de las noticias que más calentó la opinión pública este fin de semana fue el traslado de Joaquín “El Chapo” Guzmán al Cefereso número 9 de Ciudad Juárez.

Como de costumbre, el traslado se llevó a cabo sin informar las razones o las causas por las que el jefe narcotraficante fue llevado prácticamente a la frontera, a un penal que no goza de la mejor fama de seguridad (apenas en 2014 varios internos lograron escapar, algunos de ellos saltando la barda) por lo que las especulaciones no se dejaron esperar.

Para algunos el traslado -a un lugar que se encuentra a unos 30 kilómetros de la frontera-, representa la antesala de la extradición a Estados Unidos. Para otros fue la señal de que Guzmán podría estar planeando una nueva fuga y que esta era la estrategia de la autoridad para evitarla.

Sólo hasta esta mañana, luego de aparecer en diversos medios de comunicación, el comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación, Eduardo Guerrero Durán, dio a conocer la verdadera razón del traslado.

Afirma el funcionario que el traslado forma parte de la política de rotación de reos para así garantizar la gobernabilidad de los centros penitenciarios.

La pregunta es ¿Por qué no se hizo esto en la etapa previa antes de la fuga del narcotraficante?

Guerrero Durán aseveró que el traslado había sido planeado por lo menos una semana antes y que durante este los derechos de Guzmán fueron plenamente respetados.

¿Tú qué opinas?

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