Esta es una “celebración” que surgió en épocas en que las mujeres no gozaban siquiera con el derecho de votar.
Se generó directamente de los movimientos más izquierdistas tanto en Europa como en Estados Unidos a manera de protesta por la diferencia de derechos existentes entre hombres y mujeres.
La observancia más antigua fue el 28 de febrero de 1909 y se llevó a cabo en Nueva York con la organización del Partido Socialista de ese país.
El 19 de marzo de 1911 un millón de mujeres marcharon en Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza; el 8 de marzo de 1917, con los albores de la revolución rusa, miles salieron a marchar por las calles de Petrógrado para exigir igualdad de derechos; desde entonces fue una fecha observada en la Unión Soviética y por lo tanto adquirió ese tono comunista que a muchos no les gustó.
En 1977 la Asamblea General de la ONU proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
Ponía entre comillas la palabra celebración ya que no es vista como tal. La fecha trata de crear conciencia de las diferencias que existen entre géneros que, si bien se han atenuado luego de muchos años de lucha, estas todavía persisten.